sábado, 11 de diciembre de 2010

Entrevista a Joe Black, columnista del Mercurio

Llevo varios meses tratando de averiguar quién es Joe Black pero no he podido conseguirlo. Algunas amistades del Mercurio me hicieron presente sus propias sospechas, pero me advirtieron que el indicado negaba tajantemente ser el autor de las columnas dominicales. Quería averiguarlo porque, a mi juicio, Joe Black es uno de los mejores columnistas de la plaza.

Una vez perdida la esperanza de saber quién era, traté de conseguir que me diera una entrevista. No será tan difícil- pensé- debe estar tratando de promocionar su libro. Le envié entonces un correo electrónico que no tuvo respuesta y luego otro comentándole que había comprado su libro y preguntándole si la adulación funcionaba con él como método de manipulación psicológica. "Funciona", me respondió. En adelante estuve segura de lo que tenía que hacer…

Para empezar, le dije que su libro lo había comprado junto con el del Papa, a lo cual respondió "No merezco estar en la misma bolsa con Su Santidad". Para que la estrategia fuera más efectiva, le confidencié que había leído primero el suyo y después de eso, accedió a darme una entrevista vía mail y en una oportunidad, por chat.

Antes de enviarle las preguntas quise saber si me respondería como Joe Black o en un tono algo más serio, a lo que respondió "Pucha, tengo un sólo tono en la vida y es el de mis columnas. Todo el resto es impostado".

El libro a que me refiero se llama “Los políticos del Bicentenario, según Joe Black” y es un homenaje del autor a sus políticos favoritos, esos que le dan tema cada semana. Algunos de ellos, creo yo, se habrían dispensado con gusto de recibir tal homenaje… aunque aparentemente ninguno se ha quejado.

TM: Las columnas de Joe Black ¿son columnas de opinión política?

JB: Creo que las mías son columnas de sátira política, si bien nunca me ha gustado clasificar ningún tipo de creación en géneros. Encasillar las cosas mata la creatividad. Pensándolo mejor, creo que lo que hago son crónicas satíricas.

TM: ¿Crees que te leen con el ánimo de reírse un rato o buscando encontrar un punto de vista sobre la contingencia política?

JB: La verdad es que no conozco empíricamente a mis lectores. Muchas veces he escuchado a gente hablar sobre Joe Black y me sorprende el modo en que interpretan lo que escribo. También me llama la atención la diversidad de los que parecen ser mis lectores. Hay ancianitas y prepúberes. Eso es lo que más me gusta. Me sorprende conocer a gente de la cuarta edad que les gusta la columna y también a escolares. Eso lo encuentro top. Es inesperado y emocionante.
Ahora al grano: creo que los que me leen, salvo mi madre, lo hacen por mera entretención. Mi madre lo hace por obligación

TM: Te sorprende el modo en que a veces se interpreta lo que escribes. Dame un ejemplo

JB: Hay una columna que se llamó El Blanquito de Harvard, sobre Andrés Velasco. Escuché comentarios que decían que lo había dejado pésimo y otros que decían que era una oda. Todo el tiempo pasa lo mismo, hay miradas encontradas sobre lo que dice la columna. Debe ser por las distintas profundidades de lectura que pueden tener. Hay gente que las toma literales y otras personas leen entre líneas y encuentran mensajes ocultos. A veces hay mensajes ocultos, pero otras veces no.

TM: ¿Te sientes sobreinterpretado?

JB: No me siento sobreinterpretado, creo que todas las interpretaciones son válidas y me gusta que haya interpretaciones, quiere decir que hay lectores

TM: ¿No piensas que el anonimato es una desventaja para los efectos de querer dar una opinión, aunque comunicacionalmente pueda ser un plus?

JB: Creo que el anonimato es el seguro de vida de Joe Black; es lo que permite que cada lector construya en su mente la imagen que quiera del autor. Si me aceptas una comparación con la farándula, me parece que el día en que Pato Frez se mostró ante el gran público perdió la mitad de su atractivo. Creo que el anonimato es claramente una ventaja.

TM: Pero eso va en perjuicio de la trasmisión de una idea, de un contenido…

JB: El origen de la columna, hace como 8 años es que en el Cuerpo D necesitaban una columna de humor y así partió. No hay más agenda que esa. Ahora, en todo lo que uno escribe siempre expresa ideas, es inevitable. Pero es una columna sin agenda política. Adoro la política, pero si quisiera hacer política me habría convertido en un político. Tuve oportunidades, pero no me interesa ser político.

TM: Las columnas de Joe Black combinan un tipo de humor simple con la ironía, que es un humor más inteligente ¿Cuál de los dos entiende mejor el chileno?

JB: Creo que tu descripción es extremadamente generosa. La verdad es que trato de que mis columnas sean simples, para el consumo amplio. Si aparecen irónicas no es algo planeado, sino que solo salen así. Lo bueno que tiene eso es que, efectivamente, me he dado cuenta de que las columnas tienen dos niveles de lectura. Uno más básico y otro más complejo. No sé cual será mejor.

TM: Las columnas de tu libro revelan bastantes simpatías y antipatías ¿Alguna impresión de los afectados?

JB: Mi idea del libro era que hubiese solo favorecidos, pero entiendo que haya otras lecturas. Hasta aquí los únicos dos que han reconocido públicamente que les gustó el modo en que aparecen perfilados son Fomez y Pancho Vital.

TM: ¿Sólo favorecidos? No me gustaría que me caracterizaras como lo hiciste con algunos…

JB: No dije que quería favorecer a todos, dije que quería hacer un homenaje a todos. Decirle a un rugbista que es un duro de mate, un bruto, un gorila es un halago..

TM: La opinión que he recogido de tus lectores es que eres de derecha ¿Tú aceptarías incluirte dentro de esa categoría?

JB: No.

TM: Yo diría, más bien, que eres conservador, porque las simpatías que evidencias en tu libro son bastante transversales y por esa semejanza que admites entre tú y Carlos Larreir ¿Tú qué opinas?

JB: ¿Estás segura de que me asemejé a don Carlitos? No me acordaba. Es verdad que me río mucho con él. Es un gran humorista. No es tanto lo que dice sino el cómo. Yo no tengo claro que Larreír sea tan conservador, creo que muchas de las cosas que dice son por joder.
En cuanto a mi, es curioso, pero me considero tremendamente liberal, aunque, por razones que no vienen al caso comentar, vivo como el mayor de los conservadores.

TM: Si Carlos Larreir no es un conservador y tú tampoco ¿Qué es ser un conservador?

JB: No he dicho que Carlos Larraín no sea conservador. No lo conozco, entonces me cuesta evaluar. Lo que yo quise decir sobre mi persona es que creo tener una cabeza liberal, pero que mi existencia es conservadora.

TM: ¿Y qué es ser conservador?

JB: Creo que una de las definiciones de conservador es pensar que todo tiempo pasado fue mejor. Yo no creo eso. Me gusta el progreso, el futuro, la modernidad, pero me cargaría que me definieran como "progreshishta"....

TM: Tú eres un columnista sui generis ¿Alguna recomendación general para tus colegas?

JB: Me gustan las columnas más bien breves. Pienso que este tipo de artículos no debiera exceder los 4 mil caracteres. En la era de twitter, el resto es lata.

TM: ¿Quién es el editor de Joe Black?

JB: El editor del D es responsable de todo lo que se publica ahí, pero entiendo que mis columnas también las lee otra persona. En todo caso, nunca me han cambiado ni una coma. En eso le rindo el mismo homenaje a El Mercurio que le rinde Carlos Peña. De verdad creen en la libertad de expresión.

TM: ¿Te gusta Carlos Peña?

JB: Es un excelente columnista

TM: El viernes decías, vía twitter, que estabas escribiendo la columna del domingo ¿Puedes contarme un poco cómo lo haces… si tomas notas durante la semana, si llegas con una idea preconcebida, cuánto tiempo demoras, etcétera?

JB: Lo usual es que la idea vaya madurando en la semana. El tema tiene que imponerse solo. Casi siempre escribo los viernes. Si tengo una idea clara, me demoro 45 minutos.

TM: ¿Tus lecturas favoritas?

JB: Leo todos los diarios todos los días desde hace años. Leo novelas en los veranos. Leo poesía cada vez que puedo. Mi poeta favorito es Rimbaud, pero como escribió tan poco sólo puedo releerlo. Cada noche leo literatura infantil. En eso soy experto.

TM: Tu libro hace una crítica bien fuerte tanto a ciertos políticos como a la manera en que la gente los evalúa. La Doctora Cariño y Vito son buenos ejemplos de impunidad ¿Cómo explicas esto?

JB: Yo admiro a los políticos. Los observo desde que era niño, y si bien en esa época la política era una mala palabra, a mi me gustaba. Quizás por eso soy extremadamente exigente con ellos y algunos sentirán que soy demasiado severo. Por un lado eso. Lo otro es que estoy convencido de que los políticos deben tener "maldad" entre comillas, de lo contrario son malos políticos y no le sirven a la sociedad. Por tanto, hay ciertos elogios que yo les hago a los políticos que a la gente que no sigue de cerca esa actividad le parecen críticas. Es todo lo contrario.

4 comentarios:

  1. El libro de Joe, es un fiasco, comparado con sus artículos semanales. Se nota que lo escribió a la carrera.....

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  2. Excelente, es la primera entrevista a tan ilustre columnista.

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  3. No se quema mucho con sus comentario, el hombre.
    Dado que escribe con un pseudónimo podría decir cosas más fuertes y definirse un poco más ¿Quién se compra ese "soy liberal pero vivo como conservador"?

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  4. Me gusta y me divierte leer a Joe Black. Felicitaciones, Tere, por tu veta periodísticica.

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